La economía social en España

Economía social

A pesar de que la ley 5/2011 del 29 de marzo sobre Economía Social potenció, promovió y consolidó de alguna forma el movimiento de la economía social en España, todavía no existe una definición formal del término “empresa social” y se echa en falta un consenso claro sobre lo que significan realmente conceptos como “empresa social”, “emprendimiento social” o “innovación social”.

Sin embargo, al margen de estas carencias en la claridad de estos términos, España tiene una larga tradición de economía social, que data desde inicios del siglo XIX, con el nacimiento del movimiento cooperativista y la creación de empresas de generación de empleo.

Un estudio de la Unión Europea sobre el ecosistema de la economía social en Europa identificó que, en España, solo algunas entidades que promueven modelos de negocio social se consideran a sí mismas “empresas sociales” o “emprendedores sociales” (Unión Europea, 2016). En su lugar, utilizaban conceptos de “Tercer Sector” o “Economía Social y Solidaria”. Incluso, en algunos foros se empieza a utilizar el concepto de “Cuarto Sector”, sin que haya una comprensión consensuada del término “empresa social”.
No obstante, los conceptos de empresa social, emprendedores sociales e innovación social cobran cada vez más importancia. De hecho, este movimiento ha visto un resurgimiento, en parte por las secuelas que creó la crisis económica y la austeridad fiscal resultante, que derivó no solamente en un aumento de necesidades sociales que el Estado no podía corresponder, sino también en un freno económico que limitó la capacidad del sector privado de promover soluciones y generar empleo.

Entre las principales formas de entidades de empresa social, definimos las más tradicionales (Díaz-Foncea, Marcuello, 2012):

Empresas de Inserción (EI):

Organizaciones dedicadas a incorporar a un puesto de trabajo normalizado a personas con dificultades de acceso al empleo (CEPES, 2011). Algunos de los requisitos de las empresas de inserción son estar participadas al menos con el 51% del capital social por una organización social o entidad sin ánimo de lucro, o tener entre sus trabajadores un porcentaje de trabajadores de inserción.

Centros Especiales de Empleo (CEE):

Empresas que, mediante la realización de un trabajo productivo y la participación regular en las operaciones del mercado, tienen por finalidad asegurar un empleo remunerado y la prestación de servicios de ajuste personal y social a sus trabajadores con discapacidad, a la vez que han de constituir un medio de integración del mayor número de estos trabajadores al régimen de trabajo normal (artículo 42 de la Ley 13/1982, de 7 de abril, de Integración Social de los Minusválidos (LISMI).

Su forma jurídica es variada, ya que su titular puede ser cualquier persona física o jurídica, pública o privada, incluso comunidad de bienes, con la sola exigencia de tener capacidad jurídica y de obrar para ser empresario: sociedades mercantiles, asociaciones, fundaciones, etc. Al menos el 70 por 100 de su plantilla tiene que estar formada por trabajadores con un grado de discapacidad igual o superior al 33%.

Cooperativas de iniciativa social (CIS)

Son aquellas cooperativas que tienen por objetivo social bien la prestación de servicios asistenciales mediante la realización de actividades sanitarias, educativas, culturales u otras de naturaleza social, o bien el desarrollo de cualquier actividad económica que tenga por finalidad la integración laboral de personas que sufran cualquier clase de exclusión social y, en general, la satisfacción de necesidades sociales no atendidas por el mercado (según el artículo 106 de la Ley 27/1999, de 16 de julio, de Cooperativas).

Existen otra serie de grupos que también forma parte del conjunto de la economía social, como las mutuas, asociaciones, fundaciones y empresas sociales; e, incluso, programas de responsabilidad social empresarial de algunas empresas particulares, por su dimensión y su impacto.

Todo el conjunto de entidades y agrupaciones que forman la economía social en España, estarían dentro del concepto de negocios inclusivos.

Para más información, descárgate nuestro informe “Negocios inclusivos y empresas españolas. El momento de no dejar a nadie atrás” aquí.